Cuando tomes una decisión, equilibra el peso de lo bueno y lo malo socialmente y de lo bueno y malo para ti.
Cuando creas que algo es conveniente aproxímate mucho a pensar que no has podido tomar cualquier otra mala decisión.
Así valdrá un poco la pena sacrificar lo que se tenga que sacrificar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario